El sindicato CSIF ha denunciado la situación de «colapso estructural» del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Toledo y ha criticado la «medida improvisada» de la Gerencia de «obligar» a médicos especialistas de planta y quirófano a realizar labores asistenciales en Urgencias.
En un comunicado, CSIF ha explicado que esta decisión está generando «un enorme malestar» entre todos los facultativos y, además, es «un parche con consecuencias muy negativas» ya que el Servicio de Urgencias requiere una experiencia específica y manejo de protocolos propios que no son los habituales de los médicos de planta o quirófano.
Esto afectará, ha indicado el sindicato, a la agilidad de la respuesta asistencial y repercutirá negativamente en las actividades programadas de las especialidades, como consultas y cirugías.
Miguel Ángel González, médico de Urgencias en este hospital y delegado de CSIF, ha afirmado que ha sido una decisión adoptada de manera unilateral que «pone en evidencia el fracaso en la planificación de esta Gerencia», que ya conocía el déficit de 11 facultativos en Urgencias.
Ha dicho que la situación ha empeorado desde hace un año con la nueva coordinación de Urgencias ya que se han ido más médicos y hay un «enfrentamiento constante» con todos los médicos del Servicio, y ha agregado que trasladar especialistas de otros servicios no resuelve el problema sino que desplaza la sobrecarga asistencial al resto del hospital
El sindicato incide en que los problemas de las Urgencias son estructurales, no puntuales, y se evidencian en el número de pacientes que aguardan una cama hospitalaria: en diciembre del pasado año se alcanzó el número de 86 pacientes pendientes de ingreso, pero también en junio se han alcanzado los 72 pacientes sin hospitalización y ha habido «casos graves» de espera con hasta cuatro días de estancia en Urgencias en una camilla.
Este lunes, según datos del sindicato, hay 77 pacientes pendientes de ingreso, 13 de ellos con tres días de espera.
CSIF ha señalado que esta situación incumple el decreto, de 2019, que exige el ingreso hospitalario en un tiempo máximo de 12 horas y genera una situación “totalmente inhumana para los pacientes, especialmente los geriátricos, que pasan días en espacios con solo dos aseos y sin posibilidad de ducharse o realizar labores higiénicas básicas», ha indicado González.
Por su parte, Victoria Gutiérrez, responsable de CSIF Sanidad Toledo, ha dicho que esta situación en las Urgencias del hospital es consecuencia «de años de falta de planificación y de inversión» y de una gestión «ineficaz» con falta de recursos, y ha precisado que se ve agravado por una Atención Primaria «saturada e incapaz de filtrar la demanda asistencial» junto al cierre de camas de hospitalización geriátrica en el Hospital Provincial.
Gutiérrez ha criticado, asimismo, la «grave situación de elevada sobrecarga de trabajo que sufren los profesionales».
El CSIF ha exigido al Sescam la contratación inmediata de facultativos tanto para el Servicio de Urgencias como del resto de especialidades con contratos estables, el cese de la obligación de trasladar especialistas de otros servicios, un plan de contingencia que garantice una atención digna y segura para la ciudadanía y la apertura de las camas cerradas ya que, según sus datos, hay casi 80 camas cerradas en el Hospital de Toledo.