La Audiencia provincial de Toledo acoge a partir del lunes 10 de junio un juicio con jurado popular contra tres acusados, uno de ellos por homicidio con una katana en un bar de Miguel Esteban (Toledo), otro por tentativa de homicidio y el tercero por encubrimiento, para los que el fiscal pide 14 años, 9 años y 2 años de prisión respectivamente.
Según el escrito de acusación del fiscal, consultado por la Agencia EFE, el acusado de tentativa de homicidio tenía frecuentes discusiones con su expareja provocadas tanto por la relación y cuidado de las hijas que tienen en común como por una nueva relación de ella con el acusado de homicidio.
La fiscalía pide catorce años y tres meses de cárcel para el acusado de homicidio con una katana y de tentativa de homicidio; nueve años para el acusado de tentativa, y dos años para el que será juzgado por encubrimiento.
En la mañana del 30 de octubre de 2020, el padre de las niñas acudió a la localidad de Miguel Esteban con la finalidad de disfrutar del régimen de visitas que habían pactado e inició una discusión con la madre en la que le dijo que iba a matar a su actual pareja.
Tras regresar a su domicilio, en Talavera de la Reina, y dejar allí a las menores, ese mismo día por la tarde se desplazó junto al que finalmente resultó fallecido y varios amigos a Miguel Esteban con la intención de acabar con la vida de la pareja de su ex.
Para ello, se dirigió hasta un bar regentado por la que había sido su compañera sentimental, con el convencimiento de que él se encontraría allí.
Llegó en torno a las 22:00 horas, dejó el vehículo en exterior y accedió al establecimiento junto con dos de sus acompañantes.
Allí profirió gritos y realizó gestos de carácter intimidatorio mientras buscaba a la pareja de su exnovia, que momentos antes había entrado en el aseo junto a la barra para refugiarse, pero tras dar golpes en la barra se percató de que estaba en el baño.
Antes de salir y dada la actitud agresiva demostrada, la nueva pareja de la exnovia escondió entre sus ropas un arma tipo katana, de afilados bordes y dureza, y simuló que hablaba por teléfono mientras era rodeado hacia un rincón por los amigos del padre de las niñas de su pareja actual, que se abalanzó sobre él y le dio un puñetazo en la cara que provocó que saliera despedido hacia atrás, tirando un taburete y quedando contra la puerta.
Le dio no menos de siete puñetazos consecutivos y golpes con la rodilla, pero entonces el agredido sacó la katana que llevaba oculta e intentó repeler el ataque aunque no lo consiguió porque le dio una patada en la espalda y agarró un taburete de madera que le lanzó e impactó en sus piernas.
El amigo que después murió se unió al ataque cogiendo otro taburete y arrinconándolo contra uno de los laterales del bar, por lo que el agredido se defendió con la katana y le dio a este amigo, que sólo pudo caminar unos pasos mientras se taponaba la herida y cayó muerto.
También hirió en un brazo al otro, que salió del bar y se sentó sangrando en su coche.
Tras esto, el tercero de los acusados -por encubrimiento- cogió la katana, abandonó el establecimiento y escondió el arma entre sus ropas, de manera que no pudo ser recuperada.
A primera hora del 31 de octubre de 2021, ambos atacantes fueron detenidos y pasaron a prisión provisional comunicada y sin fianza el 2 de noviembre de 2020.