El año 2022 se va a cerrar con 33 trabajadores muertos en accidente laboral en Castilla-La Mancha, lo que supone un 43 % más que en el año 2021, según los datos ofrecidos este miércoles por el sindicato UGT.
De enero a octubre de 2022, se han registrado en la región un total de 33 accidentes laborales mortales, siete de ellos fueron ‘in itinere’ (en el trayecto del trabajo a casa), y Ciudad Real es la provincia que más víctimas mortales ha registrado con un total de 13 fallecidos, seguida de Toledo con siete, Guadalajara seis víctimas mortales, Albacete cinco, y Cuenca en último lugar con dos fallecidos.
El secretario de Organización y Salud Laboral de UGT de Castilla-La Mancha, Javier Flores, ha señalado que si se comparan estos datos con los del mismo periodo de enero a octubre de 2021, la evolución es «realmente preocupante», ya que en ese periodo del año pasado se produjeron 23 accidentes mortales en la comunidad autónoma.
En este caso la peor parte se la llevó la provincia de Toledo con 10 fallecidos, seguida de Ciudad Real con siete, Albacete tres víctimas mortales, Guadalajara dos, y Cuenca con un fallecido.
Son diez muertes más en un año, lo que supone un incremento de más de un 43 % de siniestralidad en la región, lo que para Flores es «verdaderamente preocupante» y hay que tomar medidas urgentes para revertir esta situación, ha instado.
Ley de Prevención de Riesgos Laborales
Flores ha recordado la necesidad de crear cultura preventiva, sensibilizar tanto a las empresas como a los trabajadores, así como hacer cumplir manera estricta la ley de Prevención de Riesgos Laborales.
“Tenemos que trabajar por instaurar la cultura preventiva en las empresas. Éstas tienen la obligación de formar a sus trabajadores en la prevención de riesgos laborales. Además, hay que perseguir a aquellas empresas incumplidoras. Y reforzar las medidas tanto preventivas como de inspección», ha asegurado.
Ha indicado que UGT de Castilla-La Mancha lleva pidiendo desde hace mucho tiempo la figura del delegado territorial de prevención, una figura dirigida a prevenir los accidentes laborales en pequeñas empresas.
Y ha añadido que «es importante recordar, además, que las empresas donde están presentes los sindicatos tienen un índice mucho menor de siniestralidad laboral”.