El incendio forestal que afecta a la Sierra Norte de Guadalajara y que ha quemado 32.000 hectáreas continúa activo pero con una evolución favorable, que ha permitido volver a los primeros vecinos evacuados, quienes han regresado a sus viviendas entre la tranquilidad y la desolación de un paisaje arrasado por las llamas.
Debido a este incendio, que comenzó el jueves 16 de julio, se han llegado a desalojar 34 municipios, si bien el miércoles ya pudieron volver a sus domicilios los vecinos de Río Frío del Llano, Cardeñosa, Santiuste, Angón y Rebollosa de Jadraque y este jueves se ha autorizado el regreso de los habitantes de Palancares, Almiruete, Muriel y La Mierla, este último donde comenzó el fuego hace una semana.
“Estoy aquí en el pueblo, sentado en un banco viendo el panorama que ha quedado”, ha señalado a EFE el alcalde de La Mierla, Ricardo Jiménez, en la mañana de este jueves.
Es uno de los vecinos que ya han vuelto al municipio aunque desvela que estos días ha ido al pueblo cuando le han dejado.
“Los vecinos ya están llegando, poco a poco, esta tarde llegarán más, supongo”; añade el alcalde de este pequeño municipio que contaba con una treintena de vecinos cuando el fuego arrancó el pasado jueves.
Jiménez ha señalado que el término municipal «se ha quemado pero no todo, por suerte” y ha reconocido que aquel jueves “fue un milagro que no entrara al pueblo, porque el viento cambió en minutos de sentido, sino venía directo a arrasar el pueblo”.
“Sinceramente, lo que ha pasado esperaba que algún año ocurriera, era mi preocupación cada vez que llegaba junio porque estamos situados en pleno centro de una masa forestal y el fuego es imprevisible”, ha afirmado el alcalde de La Mierla, que ha reflexionado que el fuego “engancha y no se puede parar, como ha pasado”.
Jiménez ha pedido reflexionar sobre cómo evitar que estos incendios se repitan y ha apuntado a que “el monte no se quema solo, es consecuencia de un error”, en alusión a que el origen de este incendio pueda ser una cosechadora, y ha hecho un llamamiento al conjunto de la sociedad y las administraciones a concienciarse para que estos fuegos no se repitan.
“Es una pena ver todo arrasado pero ya mucho más tranquilo, porque vemos el fuego y el humo lejos y no hemos tenido daños personales ni ha entrado al pueblo”, ha valorado dentro de la desolación de estar rodeado por un paisaje que tardará años en recuperarse.
Los vecinos de Palancares, pedanía de Tamajón, también han regresado este jueves a sus casas tal y como ha indicado a EFE Eugenio Esteban, alcalde de Tamajón.
«Todos, no eran muchos pero los que había ya están yendo para allí», ha señalado Esteban, que ha admitido que no está «tranquilo porque el fuego sigue» pero se ha mostrado esperanzado de que lo controlen.
Esteban ha agradecido la labor de todos los que han colaborado en los trabajos de extinción, porque «todos han hecho lo que han podido y más para combatirlo».
Y en Muriel, otra pedanía de Tamajón, «el fuego no llegó gracias a los bomberos de Diputación y a un vecino que se quedó que es bombero también y les ayudó. Se jugaron la vida», ha afirmado el alcalde de Tajamón, que ha insistido en la importancia de mantener el monte, porque «el monte está vivo y tiene mucha agresividad».
Comienza la valoración de daños
En esta vuelta a la normalidad a cuentagotas, ya que el incendio sigue activo, aquellos que viven del monte como ganaderos y apicultores empiezan a valorar daños.
“Se me han quemado 80 colmenas y algún ternero que no encuentro y creo que también”, señala a EFE Nano Moreno, ganadero de La Nava de Jadraque y actual presidente de la Agrupación de Ganaderos de la Sierra Norte de Guadalajara.
Es el único ganadero de La Nava de Jadraque con 240 vacas y cerca de 100 terneros, parte de los cuales están en Alcorlo, en la zona de Zarzuela de Jadraque.
“Allí saqué literalmente de las llamas a 40 o 50 vacas, se acobardaron y no se movían y en esa zona me falta algún ternero”, ha afirmado Moreno, que a todo ello ha sumado la falta de pasto porque «se ha quemado todo».
Así, ha calculado que, por lo menos hasta primavera, tendrán que alimentar al ganado con pienso.
En este sentido, ha asegurado que las Oficinas Comarcales Agrarias están pidiendo datos de daños y necesidades para hacerlo llegar a las administraciones, con el objetivo de que les ayuden en los próximos meses, especialmente en el sustento de los animales.
En La Nava el fuego no llegó al pueblo gracias a «una contraquema», ha señalado este ganadero que se quedó.
«No querían dejarme, pero yo no me voy y dejo aquí a mis vacas. Además, sé donde están los hidrantes y todo”, asegura Moreno, que calcula que se ha quemado el 50% del término municipal.