El Carmen más insólito de España se vive en Guadalajara: un ejército del siglo XVIII desfila por Molina de Aragón

Molina de Aragón acoge el día 16 de julio una de las festividades del Carmen más singulares de España, alejada del mar y marcada por el desfile de su histórica Orden Militar. Esta localidad guadalajareña inicia con esta celebración su carrera oficial para lograr la declaración como Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Las Fiestas del Carmen de Molina de Aragón, declaradas de Interés Turístico Provincial en 1975 y de Interés Turístico Regional en 1994, constituyen una de las celebraciones más emblemáticas de la localidad, y se desarrollan entre los días 7 y 17 de julio.

La festividad destaca por la participación de la Cofradía Orden Militar de Nuestra Señora del Carmen, una de las instituciones más representativas de Molina de Aragón. Fundada el 15 de mayo de 1740, su principal objetivo es rendir culto solemne a su patrona, la Virgen del Carmen. Actualmente, la Cofradía cuenta con más de 650 miembros y tiene su sede canónica en la ermita de la Virgen del Carmen.

Esta Cofradía es la única en España y quizás en el mundo porque, siendo eminentemente religiosa, su régimen y gobierno, así como la clasificación de sus cofrades, en su modo y en su forma es esencialmente militar, lo que se demuestra exponiendo sus constituciones y ordenanzas, reglamentos, usos, costumbres y vicisitudes que ha sufrido, así como su prosperidad actual.

Cada año, el 7 de julio, la imagen de la Virgen del Carmen, escoltada por su Guardia de Honor, es trasladada en procesión desde su ermita hasta Iglesia de Santa María la Mayor de San Gil. Allí permanece durante nueve días, en los que se celebran solemnes cultos.

Durante estos días, la ciudad se llena de fervor, música, color y recogimiento, en un ambiente que combina lo religioso con lo popular, siendo esta tradición un elemento transversal en el que se mezclan con armonía el desarrollo económico, turístico, cultural y religioso de Molina de Aragón y su comarca.

El principio de los actos centrales llega en la noche del 15 de julio, cuando en la iglesia de San Gil, engalanada, iluminada y llena de fervor religioso, se entona la emotiva Salve Cantada y el Himno de la Virgen del Carmen; un acto que congrega a centenares de fieles y que marca el inicio de la jornada grande, tal y como ha detallado en declaraciones a Europa Press, Francisco Javier Sagüillo Martínez, coronel jefe de la Cofradía Orden Militar de Nuestra Señora del Carmen.

En una atmósfera cargada de fervor y respeto, las voces de los molineses se unen a capela para entonar una pieza musical que estremece los muros del templo. Este acto, que combina una profunda devoción religiosa con una tradición coral transmitida de generación en generación, representa el cordón umbilical emocional de los habitantes del Señorío con su patrona, ofreciendo un contraste místico y de sobrecogedor silencio castellano que precede al estrépito y la pólvora de los desfiles militares del día siguiente.

El 16 de julio, día de la Virgen, se celebran las procesiones solemnes por las calles de Molina de Aragón y la misa mayor, en las que participan no solo los aproximadamente 600 hermanos cofrades, sino también las autoridades desplazadas al acto, de carácter autonómico, regional y local, junto con los vecinos, visitantes y devotos llegados desde distintos puntos de la comarca.

A continuación, la imagen de la Virgen recorre en procesión las principales calles de la ciudad, acompañada por la Guardia de Honor, la Compañía Militar, los cofrades y las autoridades. Por la tarde, tras el acto de clausura del novenario, la Virgen es trasladada en magna procesión de regreso a su ermita. Finalmente, los cofrades desfilan escoltando la bandera hasta la casa del coronel jefe.

El 17 de julio se celebra la tradicional Misa de Rueda en sufragio por los difuntos de la Cofradía. Esta ceremonia recibe su nombre de una antigua costumbre, según la cual los cofrades formaban una rueda al finalizar el acto para satisfacer su cuota.

UN EJÉRCITO DEL SIGLO XVIII EN EL CORAZÓN DE GUADALAJARA

El gran atractivo visual y patrimonial de la fiesta reside en sus caballeros cofrades, conocidos popularmente como ‘Los Cangrejos’ debido al llamativo color rojo carmesí de sus trajes coloniales. Ataviados con uniformes de época que rememoran los tiempos del rey Carlos III –compuestos por casacas marfil, vueltas carmesíes, calzón rojo y solemnes morriones negros de paisano–, los cofrades desfilan escoltando a la imagen mariana.

Lejos de la iconografía marinera tradicional, la Virgen del Carmen de Molina de Aragón es custodiada como una auténtica Capitana General, flanqueada por picas y alabardas originales de los siglos XVI y XVII. El estrépito de las salvas de pólvora y los redobles de tambor de la banda militar rompen el silencio castellano en un evento que aúna fervor religioso, rigor histórico y una espectacular puesta en escena.

Con siglos de historia ininterrumpida a sus espaldas, Molina de Aragón impulsa este año un ambicioso plan de promoción institucional con el objetivo de lograr el reconocimiento como Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Esta festividad no solo supone un orgullo cultural e identitario para el Señorío, sino que se consolida como un motor turístico de primer orden para la provincia de Guadalajara en pleno periodo estival, combinando patrimonio histórico, gastronomía local y una tradición militar única en España.

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