La Guardia Civil ha detenido a tres jóvenes después de una peligrosa huida de casi 70 kilómetros por la autovía A-2, en la que circularon a gran velocidad, sin luces y de manera temeraria, poniendo en grave riesgo la vida de los agentes y de otros conductores.
Los hechos ocurrieron en la madrugada del martes, cuando el Centro Operativo de Servicios (062) recibió el aviso de que una furgoneta había huido de un área de servicio situada en el kilómetro 107 de la A-2, tras presuntamente cometer un robo en el semirremolque de un camión estacionado.

De inmediato, la Central Operativa activó un amplio dispositivo en el que participaron varias patrullas de Seguridad Ciudadana y de la Agrupación de Tráfico. La operación culminó con la interceptación del vehículo en el kilómetro 38 de la A-2, a la altura del término municipal de Azuqueca de Henares, donde fueron detenidos sus ocupantes.
Según la Guardia Civil, durante la persecución los sospechosos circularon sin el alumbrado reglamentario, ignorando las señales de los agentes y realizando una conducción extremadamente peligrosa.
En el interior de la furgoneta viajaban tres individuos de nacionalidad española, con edades comprendidas entre los 21 y los 23 años, que transportaban 55 baterías de vehículo, presuntamente sustraídas tras fracturar la lona del semirremolque del camión.
La mercancía robada fue recuperada y puesta a disposición judicial, mientras que los detenidos deberán responder por un presunto delito de robo y por los graves riesgos generados durante su huida. La Guardia Civil destaca la rápida coordinación del dispositivo, que permitió poner fin a una persecución que pudo tener consecuencias trágicas para la seguridad vial.
