La Diócesis de Sigüenza-Guadalajara ha aprobado la condonación parcial de la deuda que 54 parroquias mantenían con el Obispado, una medida impulsada por el obispo diocesano, Julián Ruiz Martorell, con motivo del Año Jubilar y que permitirá aliviar la carga económica de comunidades parroquiales de toda la provincia.
La iniciativa, adoptada tras la consulta a los consejos económicos y pastorales de la diócesis, contempla la condonación de hasta un 25 por ciento de los préstamos y adelantos concedidos por el Obispado a lo largo de los últimos 25 años para financiar obras de construcción, rehabilitación y creación de infraestructuras parroquiales.
Según ha explicado a Europa Press el vicario general de la diócesis, Agustín Bugeda, la medida se inspira en el sentido original de los jubileos, tradicionalmente vinculados al perdón de las deudas y a la redistribución de los recursos.
En este sentido, ha señalado que se trata de un gesto de «caridad institucional» hacia las parroquias más necesitadas o hacia aquellas que, pese a sus dificultades, han realizado un esfuerzo continuado por devolver los préstamos recibidos.
La aplicación de la condonación se ha realizado tomando como referencia la situación económica de las parroquias a 31 de diciembre de 2025 y atendiendo a dos criterios principales: el nivel de ingresos de cada comunidad y el compromiso demostrado en la devolución de la deuda.
De este modo, las parroquias con menos recursos o mayor esfuerzo previo se beneficiarán de un mayor porcentaje de perdón.
Los 54 templos beneficiados incluyen tanto pequeños municipios rurales como comunidades de mayor tamaño en localidades como Guadalajara capital, Alovera, Yunquera o Chiloeches.
El importe total de la deuda condonada podría situarse en torno al millón de euros, correspondiente a préstamos concedidos de forma progresiva desde el año 2000.
Desde la diócesis subrayan que la iniciativa pretende cerrar el Año Jubilar no solo con un balance espiritual, sino también con una acción concreta que refuerce la corresponsabilidad y la comunión en la misión pastoral.