La primera Escuela de Resineros de Castilla-La Mancha, puesta en marcha por la Fundación Rewilding Spain en la comarca de Molina de Aragón-Alto Tajo, ha concluido con éxito en la formación de sus siete alumnos, ya que alguno de ellos ha decidido emprender y dedicarse al oficio de la resina y la gestión forestal en la localidad de Corduente.
Esta escuela, que ha sido el primer centro de formación especializada en esta profesión en Castilla-La Mancha, se ha enmarcado en el proyecto Bosque Innova, financiado por la Fundación Biodiversidad.
Durante los diez meses de formación y trabajo, se han realizado las tareas habituales de una campaña de resinación complementada con otras actividades forestales, por lo que al final del curso el alumnado está capacitado tanto para trabajar como resineros en régimen autónomo como para incorporarse a otras tareas forestales en empresas del sector.
“La verdad es que el curso ha estado muy bien. Y para mí ha sido un cambio total porque siempre he vivido en la ciudad y he tenido trabajos de ciudad”, ha dicho a EFE Luis Moya, un joven que se formó como diseñador gráfico y realizó trabajos como conductor profesional en Zaragoza hasta que hace año y medio decidió marcharse al pueblo de sus padres para iniciar una nueva vida.

Moya ha destacado que en el curso se han formado tanto en trabajos forestales como en el resinado y que «el contacto con el monte fue muy progresivo y agradable”. Después de aprender el oficio y “sentirse tan a gusto en el pueblo” no ha dudado en emprender.
“Quizá como trabajo único en estos momentos aquí es difícil. Pero estando ya en el pueblo y teniendo los pinos a la vista, la verdad es que, habiendo aprendido un trabajo tan bonito, quiero seguir, coger mis propios pinos y llevar este año la mata yo solo porque durante el curso hemos estado muy tutelados por los profesores», ha explicado
Su objetivo es «coger unos 3.000 pinos e intentar hacer algo nuevo, emprender, en la zona”, señala.
Al contar con formación en gestión forestal también podría desarrollar otros trabajos en el monte relacionados con esta actividad, ha señalado a EFE Basilio Rodríguez, encargado de desarrollo socioeconómico de Rewilding Spain.
“Creo que la Escuela ha sido un éxito. Han tenido formación tanto forestal como resinera, que creo que también es interesante porque abre la posibilidad de trabajar en varias cosas. Y esta Escuela las ha dado, enseñando diversas formas de poder ganarse la vida”, ha expuesto Rodríguez quien, no obstante, ha señalado que en Guadalajara, y en general en Castilla-La Mancha, el sector forestal y el de la resina “no están excesivamente boyantes» por lo que entiende que el alumnado vea «complicado tomar la decisión de emprender y dedicarse a esto”.
No obstante, de los siete alumnos de la Escuela, un par de ellos están decididos a emprender en el ámbito en el que se acaban de introducir.
Rodríguez ha recalcado, además, que estos proyectos asientan gente en el territorio y ofrecen una oportunidad laboral aunque también ha lamentado que apenas se impulsa la gestión forestal en una provincia como Guadalajara, con gran cantidad de monte.
Un estudio de hace algunos años para conocer el potencial laboral y económico de la resina concluyó que podía generar más de cien puestos de trabajo solo en la comarca de Molina de Aragón, además del beneficio medioambiental en el mantenimiento del monte y de prevención de incendios.
Rewilding Spain acaba de obtener aprobación para llevar a cabo otro proyecto que les permite contratar a una cuadrilla de cuatro personas para este tipo de trabajos durante los próximos dos años.
19.500 kilos de resina de 15.000 pinos
En los diez meses de la Escuela se han resinado unas 200 hectáreas. En total, unos 15.000 pinos de los que se han obtenido 19.500 kilos de resina.
Rodríguez ha reconocido que no es mucho porque el objetivo no era la rentabilidad sino la formación y ha explicado que ha sido «una producción baja pero aceptable», de entre kilo y kilo y medio de resina por cada pino cuando lo normal en la zona es obtener entre dos y dos kilos y medio.

En cuanto a la venta de la resina, en España hay seis industrias resineras y otras dos en Portugal. Basilio Rodríguez ha afirmado que este año los precios han sido muy bajos, rozando el euro por kilogramo, un «precio de subsistencia”, ha lamentado.
Ha reivindicado apoyo de la administración con ayudas estructurales al sector, como se da a otros sectores primarios como la agricultura y ganadería, de forma que pueda potenciarse un sector que concentra la producción europea en España.