El pleno del Ayuntamiento de Ciudad Real ha aprobado este viernes el presupuesto municipal para 2026, que asciende a 103 millones de euros y supone un 33,8 por ciento más que el de 2023, en la que es la mayor cifra presupuestaria de la historia del Consistorio.
Las cuentas han salido adelante con los votos favorables de los concejales del Partido Popular, del grupo municipal Ciudadanos y del concejal no adscrito, mientras que los ediles de Vox y PSOE han votado en contra.
Previamente, el pleno corporativo ha rechazado la enmienda a la totalidad presentada por el Grupo Socialista.
Tras la aprobación inicial, el presupuesto será publicado en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) y se abrirá el correspondiente periodo de exposición pública.
El concejal de Hacienda y portavoz del Gobierno local del PP, Guillermo Arroyo, ha destacado que se trata del presupuesto «más inversor y más participativo» del Ayuntamiento de Ciudad Real, al incorporar propuestas vecinales surgidas de un proceso de participación ciudadana en el que se han registrado cerca de 4.000 votos.
Arroyo ha subrayado que las cuentas destinan 10 millones de euros a inversiones y recogen actuaciones en ámbitos como cultura, limpieza, servicios sociales, asfaltado, seguridad, deportes y educación. Entre ellas, ha señalado un plan de accesibilidad y asfaltado dotado con 1,5 millones de euros y una partida de 250.000 euros para la climatización de centros educativos.
Según el responsable de Hacienda, el presupuesto se articula en torno a cinco prioridades: las personas, la seguridad y la limpieza, la participación, los barrios y la capitalidad de Ciudad Real.
Durante el pleno se han aprobado las seis enmiendas parciales presentadas por el Grupo Municipal Ciudadanos, así como la enmienda del concejal no adscrito, Regino Pérez, destinada al fomento del trabajo autónomo mediante ayudas a los autónomos.
Por el contrario, han sido rechazadas las enmiendas presentadas por los grupos municipales de Vox y PSOE.
La portavoz socialista, Sara Martínez, ha justificado el voto en contra de su grupo al considerar que el presupuesto “no responde a las necesidades reales de la ciudadanía” y lo ha calificado de económicamente irresponsable.