La terrible afirmación que esta vecina de Ciudad Real le hizo a su suegra un día antes de ser asesinada

Nancy Paola le dijo a su suegra la noche antes de morir que temía por su vida

Nancy Paola Reyes, asesinada y descuartizada presuntamente por su pareja, en Santander el 20 de agosto de 2020, le aseguró a su suegra la noche antes de morir que tenía intención de dejar a su hijo y que temía por su vida.

La madre del acusado, que acudió a la policía a denunciar a su hijo el 25 agosto, le facilitó a los agentes de la comisaría de Ciudad Real un mensaje de WhatsApp, en el que según ha declarado uno de los policías que se encargó de la investigación, la fallecida, a las 23.00 horas de la noche anterior de ser asesinada, le explicaba que quería romper la relación con su hijo, algo que creía él no iba a aceptar.

En ese mensaje de WhatsApp le decía a su suegra: «No quiero que me pegue más» y le llegaba a asegurar que «no quería acabar muerta, ni que él acabara en la cárcel».

Durante su declaración, el policía ha asegurado a preguntas de la fiscalía que Nancy Paola «tenía la certeza de que iba a morir», y 12 o 14 horas después estaba muerta. «La sospecha que tenía era real», ha concluido.

La cuarta sesión de este juicio ha servido para que el jurado conociera el envío de estos mensajes, que tanto la fiscalía como la defensa consideran claves en la causa.

El responsable del operativo del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional de Ciudad Real ha señalado que durante sus entrevistas con la madre del acusado notaron cómo ésta estaba «aterrada» por su hijo, por lo que dudaba entre contar todo lo que sabía o protegerlo.

El policía ha explicado que fue la madre del acusado la que de forma espontánea les habló de Nancy y sin querer contar, contó mucho para poner a policías de Ciudad Real, Santander y Madrid buscando a la mujer y a su pareja.

A los agentes les comentó que el problema del acusado es que «bebía mucho, se drogaba y se ponía muy violento».

La policía también ha relatado que el acusado, el día 21 de agosto, a las 2.00 horas, le mandó un mensaje a su madre diciéndole que a Nancy la había atropellado un coche y había muerto junto con el bebé, todo ello, supuestamente ya después de haberle dado muerte.

Con todo este material, los policías comenzaron a realizar un intenso trabajo de investigación que les llevó a visitar tiendas buscándole, bares y visionar cientos de imágenes de cámaras de seguridad en el que se veía al acusado moverse por la ciudad e incluso, «subir al ascensor para acceder a la zona en al que se deshizo del cuerpo».

Finalmente, fue detenido en Madrid el 27 de agosto, cuando, se presentó en comisaría a denunciar la desaparición de Nancy, a la que citó como «una amiga prostituta».

Cuando fue arrestado, llevaba joyas de Nancy y tenía muchos arañazos en las manos, que según la policía se los hizo al deshacerse del cuerpo en el Paseo de Grijo de Santander.

Los seguimientos telefónicos y rastreos de la policía han conseguido replicar los pasos del acusado desde el 21 de agosto, cuando se deshizo del cuerpo descuartizado en Santander, hasta el 27 que acude a una comisaría de Madrid.

En este tiempo, han señalando los agentes, incluso volvió al lugar en el que se había dejado abandonado los restos de Nancy Paola.

El juicio continuará este viernes con la quinta de las once sesiones previstas, en la que el jurado escuchará la declaración de nuevos agentes de la policía nacional.

infoCLM

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