La Audiencia Provincial de Ciudad Real ha condenado a dos años de prisión a un hombre por un delito de estafa tras intervenir en la venta de un vehículo Mercedes a través de una supuesta empresa francesa. En el juicio, celebrado en marzo, la Fiscalía pedía la absolución por no considerar estos hechos como constitutivos de infracción penal.
Sentencia de la Audiencia Provincial de Ciudad Real
Según el escrito de la sentencia al que ha tenido acceso Europa Press, los hechos ocurrieron en julio de 2015 cuando el acusado, aprovechando que su hija empezó una relación con el hijo del dueño de un conocido bar en Ciudad Real, le había manifestado la intención de adquirir un vehículo. De esta forma, el acusado se ofreció para intervenir en la venta y obtener dinero de forma ilícita diciéndole que tenía contacto directo con una empresa y mostrándole la web donde se ofertaban vehículos.
Así, junto al también hijo del dueño del bar, seleccionó un vehículo de la marca Mercedes-Benz de color negro con un precio de 23.000 euros. El acusado se encargó de gestionar dicha compra desde su cuenta de correo electrónico, donde recibió un contrato, a fecha de 11 de agosto de 2015, redactado en inglés en el que aparecía el dueño del bar como comprador.

Previamente, y al objeto de solventar algún problema de embargo o subasta del vehículo, el acusado pidió y obtuvo del dueño del bar un pago de 3.000 euros, que se hizo en efectivo, en el propio bar, durante la mañana del 10 de agosto de 2015 y en billetes de 50 euros, pidiendo el acusado una bolsa para su transporte, que fue facilitada por el propio dueño del bar. No entregó recibo o justificante de la entrega.
El día 11 de agosto de 2015, el acusado señaló al dueño del bar que debía hacer una transferencia por el 20% del importe total del coche (4.600 euros) a la cuenta de la mercantil vendedora con que figura en una entidad bajo la titularidad de un ciudadano rumano, quien no había sido localizado en la causa.
Un día después, el acusado insiste al dueño del bar para que realice un nuevo pago a la cuenta de la supuesta vendedora. Por ello, recibió a través del correo del encausado una especie de factura con iguales datos que en los anteriores pagos y haciendo constar un nuevo pago realizado y restando 11.500 euros con el sello y la firma de la empresa.
Finalmente, el día 15 de agosto de 2015, el acusado contacta telefónicamente con la esposa a dicha fecha del dueño del bar, exigiendo el pago del resto del precio pese a no haber sido entregado el vehículo al comprador. Esto motivó la desconfianza de la mujer, quien se dirigió a la Comisaría de Policía Local que tras comprobar que en el documento que ésta le exhibió no figura matrícula del vehículo, le recomendó que no realizase más ingresos.
Fiscalía pidió la absolución del encausado
La Policía Nacional consultó la existencia de la empresa, dando como resultado que se encuentra inscrita como tal desde 2004 y con domicilio social en Belves. Por estos hechos, la Fiscalía pidió la absolución del encausado ya que no consideró estos hechos como constitutivos de infracción penal.
La Audiencia Provincial ha condenado, finalmente, al acusado como autor responsable de delito de estafa a la pena de dos años de prisión así como la indemnización de 14.500 euros.