Los acusan de no ayudar a un albañil que murió en Ciudad Real

Las cinco personas acusadas de haber negado el deber de prestar socorro a otro trabajador que falleció en una finca de Puebla de Don Rodrigo

Las cinco personas acusadas de haber negado el deber de prestar socorro a otro trabajador que falleció en una finca de Puebla de Don Rodrigo (Ciudad Real) mientras trabajaba en una obra, han negado que esto fuera así y han mantenido que en todo momento atendieron al fallecido.

Estas cinco personas han sido señalados por la acusación particular como culpables del delito de omisión de socorro por estos hechos, aunque la fiscalía no les acusa y mantiene que el trabajador falleció por causas naturales mientras era trasladado a un centro de salud.

La primera sesión de este juicio, que se celebra con jurado popular, ha tenido lugar en la Audiencia Provincial de Ciudad Real donde han declarado los cinco acusados: el jefe de la empresa en la que trabajaba el fallecido, dos compañeros del mismo y otros dos trabajadores de la finca.

Lo han hecho después de que la acusación particular haya mantenido que el empresario trató de convencer a sus empleados y los trabajadores de la finca para decir que la muerte del fallecido se produjo como consecuencia de que este se hubiera lastimado cogiendo setas, cuando en realidad lo que pasó es que sufrió una accidente laboral al caerse desde un lugar en altura sin estar dado de alta en la Seguridad Social.

Además, la acusación ha precisado que existió la omisión del socorro al no haber llamado al 112 para pedir auxilio para el trabajador, por lo que ha pedido para el empresario una multa de 36.000 euros y para el resto de acusados, de 18.000 euros, además de una indemnización en concepto de responsabilidad civil de algo más de 105.000 euros para los padres del joven fallecido.

La Fiscalía, por su parte, ha mantenido que no hubo ninguna infracción de pena en los hechos y que, al contrario de lo que mantiene la acusación, al trabajador se le prestó ayuda y no se le abandonó en ningún momento.

Por su parte, la defensa del empresario ha reconocido que, aunque en un primer momento su cliente «mintió» al manifestar ante la Guardia Civil que el fallecido estaba buscando setas, posteriormente rectificó reconociendo cómo sucedieron los hechos, sin que, por ello, dejara de auxiliar al trabajador herido.

Por ello, ha pedido que se absuelva a su representado, como ha hecho el resto de las defensas con sus clientes.

En la primera sesión del juicio, el empresario se ha negado a contestar a las preguntas de la acusación, pero sí ha contestado tanto a la Fiscalía como a las defensas, una postura que han mantenido también el resto de los acusados.

En respuesta a la Fiscalía, el empresario ha comentado que, tras ser avisado de que el trabajador se había caído, se lo encontró consciente, aunque mareado, con una brecha pequeña en la cabeza.

Junto con el resto de trabajadores, al no ver la gravedad en las heridas, ha reconocido que no consideraron que hubiera que llamar al 112 para ser traslado en helicóptero, porque se trataba de una brecha que podría ser atendida en un centro de salud.

Así, ha dicho, decidieron trasladar al herido hasta el centro de salud de Piedrabuena, donde finalmente el trabajador falleció.

Como el empresario, los otros dos compañeros del fallecido han señalado que nunca pensaron que las heridas que presentaba fueran de gravedad como para llamar al 112, y consideraron que lo más lógico era llevarlo hasta el centro de salud más próximo dónde pudiera recibir atención médica.

Sobre si existió una llamada del empresario para pedirles que mintieran sobre dónde se produjo la caída, ya que el trabajador no estaba dado de alta en la Seguridad Social, uno de ellos ha reconocido que efectivamente existió la llamada.

Sin embargo, esta misma persona, ha comentado que en todo momento ayudaron al fallecido cuando lo encontraron en el suelo sentado, donde permanecía aturdido y mareado aunque consciente.

Y ha recordado que le ayudaron a levantarse y subir a la furgoneta que lo trasladó al centro de salud, mientras ellos continuaron trabajando en la obra.

«Yo no lo vi grave, lo vi como una cosa normal que pasa en cualquier obra, por eso nunca pensamos en llamar al 112, porque no pensábamos que no estaba grave», ha declarado uno de ellos.

Por su parte, tanto el guarda como el vaquero de la finca, que fueron los primeros que se encontraron con el trabajador en el suelo, han explicado cómo lo vieron y cómo inmediatamente avisaron su jefe, al que ayudaron a subirlo a la furgoneta para que lo trasladará al centro de salud más cercano. 

infoCLM

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