La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha advertido este jueves que Castilla-La Mancha sufre el peor mes de julio en cuanto a incendios forestales desde 1994, «aunque en esa ocasión no tuvimos tantísimas hectáreas quemadas como las que tenemos a día a día de hoy»:
En declaraciones a los medios en el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), que analiza los incendios que afectan a la región, la consejera ha informado de que ya son 846 los incendios declarados en Castilla-La Mancha en 2026.
Esto supone, ha señalado, un 15 % más del número de incendios del último decenio.
Solo durante esta semana se han declarado 19 incendios, por lo que los servicios de prevención y extinción de incendios forestales «están a tope», ha dicho.
Para afrontar esta situación, ha subrayado la colaboración interadministrativa, ya que la región cuenta con el apoyo de medios del Estado, los bomberos de las Diputaciones, «excepto la de Ciudad Real» y bomberos de la Comunidad de Madrid, de Castilla y León, de Extremadura, de Andalucía, La Rioja y Valencia.
Además de los incendios de La Mierla (Guadalajara), que es el más grande de la historia de la región, con 32.000 hectáreas calcinadas; el de Selas (Guadalajara), con 2.800 hectáreas quemadas; y el de Almorox (Toledo), que ha quemado 1.000 hectáreas, también preocupan otros focos.
En Mazarambroz (Toledo), el fuego declarado este miércoles ha afectado a 400 hectáreas, está en nivel 1 y para su extinción se han desplazado medios de los retenes de los municipios toledanos de San Pablo de los Montes y de Urda; así como personal de Parques Nacionales tanto de Quintos de Mora como de Cabañeros.
Gómez ha detallado que en este incendio «los trabajos están dando sus frutos» y «a lo largo de la mañana es muy probable que se pueda dar por perimetrado y que se trabaje a lo largo del día de hoy para conseguir su estabilización».
También preocupa el fuego en La Pueblanueva (Toledo), donde trabajan cinco medios, dos de ellos aéreos, y 24 personas.