La Guardia Civil ha detenido a un joven de 20 años como presunto autor de un robo con violencia e intimidación cometido sobre un menor de edad en la localidad de El Pozo de Guadalajara. La investigación ha permitido, además, recuperar el teléfono móvil que había sido sustraído durante el asalto, oculto en una caseta de ventas abandonada de una promoción inmobiliaria en Pioz.
Un violento asalto a plena tarde
Los hechos se remontan al pasado 15 de junio, cuando, alrededor de las 20:10 horas, un menor fue sorprendido por un individuo que trató de arrebatarle la bandolera que llevaba colgada al hombro.
Según la denuncia presentada, víctima y agresor forcejearon durante unos instantes hasta que el asaltante sacó una navaja para intimidar al menor, consiguiendo finalmente hacerse con la bandolera, en cuyo interior se encontraba un teléfono móvil y otros efectos personales.
Como consecuencia del forcejeo, el menor sufrió diversas lesiones que obligaron a su traslado al Centro de Salud de Chiloeches, donde recibió asistencia médica.
La investigación permitió identificar al presunto autor
Tras conocer lo ocurrido, agentes del Puesto de la Guardia Civil de Horche iniciaron las primeras actuaciones, desplazándose hasta el lugar para recabar información y entrevistarse con la víctima.
La descripción facilitada por el menor resultó determinante para orientar las primeras pesquisas, que permitieron identificar a un sospechoso. Posteriormente, efectivos del Grupo Roca de la Comandancia de Guadalajara continuaron la investigación mediante el análisis de distintas imágenes de videovigilancia captadas en El Pozo de Guadalajara, confirmando plenamente la identidad del presunto autor.
El teléfono robado estaba oculto en una caseta abandonada
Durante el desarrollo de la investigación, los agentes consiguieron localizar el teléfono móvil sustraído al menor. El dispositivo había sido escondido por el presunto ladrón en una caseta de ventas en desuso perteneciente a una promoción inmobiliaria situada en la localidad de Pioz.
Finalmente, la Guardia Civil procedió a la detención del sospechoso, un joven de 20 años, como presunto responsable de un delito de robo con violencia e intimidación sobre un menor de edad. La investigación ha permitido esclarecer unos hechos que causaron una gran alarma por la violencia empleada durante el asalto.
