El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha destacado este jueves que el flujo comercial con Marruecos arroja un saldo positivo de 112 millones de euros a favor de Castilla-La Mancha.
Martínez Lizán ha aportado esta cifra durante su intervención en el pleno de las Cortes celebrado este jueves, tras la interpelación formulada por el grupo parlamentario Vox, relativa a la política general llevada a cabo por la Consejería en relación a la suspensión del acuerdo agrícola entre Marruecos y la Unión Europea por el perjuicio causado a la producción agroalimentaria española y de Castilla-La Mancha.
El consejero ha destacado que las relaciones comerciales entre ambos territorios suponen 152 millones de euros de ventas de Castilla-La Mancha a Marruecos, país al que la región compra por valor de 40 millones de euros, lo que se traduce en un saldo positivo de 112 millones de euros a favor de la comunidad autónoma.
En este sentido, ha detallado que Castilla-La Mancha exporta a Marruecos ganado bovino, ovino y caprino, así como bebidas refrescantes, pienso para alimentación animal, plantas y productos de panadería y pastelería, entre otros.
En cualquier caso, ha recordado que el acuerdo comercial con Marruecos no es de competencia autonómica, ya que lo firma la Unión Europea.
Por su parte, el parlamentario socialista José Antonio Contreras, ha resaltado el «dinamismo» del sector agrario, del que ha dicho que es «motor de la economía regional» y que tiene «capacidad de adaptación a las exigencias de los mercados internacionales».
Sin embargo, el presidente del grupo parlamentario Vox, David Moreno, ha denunciado que al sector primario español se le impongan cada vez «más burocracia, requisitos y controles sanitarios», mientras se simplifica el control sanitario de los productos marroquíes que entran en España.
También el diputado regional del PP Santiago Lucas-Torres ha censurado el «impacto devastador» sobre la agricultura y la ganadería castellanomanchega de los acuerdos internacionales, en especial con Marruecos, que, como ha apuntado, «está inundando los mercados europeos con productos agrícolas a precios que no cubren ni los costes básicos de producción en España».