La consejera portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha afirmado que la región se encuentra ya en una fase de mantenimiento y empezar a bajar la incidencia de enfermedades respiratorias, cuyo pico se ha adelantado este año y se ha podido absorber gracias a los planes de contingencia en hospitales y centros de salud.
La portavoz, a preguntas de los periodistas en su habitual rueda de prensa de los miércoles, ha indicado que esta situación de alta incidencia de enfermedades respiratorias se produce cada año y ha pedido no alarmarse porque los datos «no son alarmantes» y el sistema sanitario, ha dicho, «está preparado para asumir a los pacientes».
En ese sentido, ha mencionado que se han realizado nuevas contrataciones y, por ejemplo en el hospital de Toledo, se ha contratado a más de 200 profesionales para poder atender los picos de incidencia de gripe, covid y, en general, enfermedades respiratorias.
Ha señalado que ha habido días en los que la afluencia de pacientes ha sido «brutal», como el 26 de diciembre en que se atendieron en Castilla-La Mancha 4.000 emergencias hospitalarias cuando la media son 2.800, cifra en la que ya se encuentra la región.
Padilla ha reclamado que los datos de incidencia se evalúen en todas las comunidades autónomas según los criterios que marca el ministerio, como se hace en Castilla-La Mancha, pero no lo hacen todas de la misma manera y eso puede crear confusión con los datos.
Con respecto a la indicación del ministerio para que el uso de la mascarilla sea obligatorio en todos los centros sanitarios, ha dicho que el Gobierno de Castilla-La Mancha no se opone y lo asume, pero hubiera preferido que en vez de obligación fuera una recomendación.
Y que se hubiera adoptado esta medida por consenso y tras estudiar las alegaciones que han hecho las comunidades autónomas.