El diputado regional del PSOE Miguel Zamora ha acusado este martes al PP de Castilla-La Mancha de «no dejar de caer en la exageración y el exabrupto permanentes y en pintar una realidad que no es tal, con el único ánimo de sacar cierto rédito político» y de ser «incapaz de pedir perdón» cuando se demuestra que todo lo que ha vaticinado no se cumple.
Zamora ha afirmado en rueda de prensa que, «en los últimos tiempos, toda la sociedad hemos aprendido mucho, con lo que nos ha tocado vivir con la pandemia de la covid y la crisis sanitaria derivada de la misma, a tratar a las cosas por su nombre y gestionar con prudencia y soluciones reales los problemas».
Pero, en cambio, ha proseguido, el Partido Popular «no ha aprendido nada de la pandemia y sigue sin aprender nada de cómo gestionar y tratar los problemas que tiene la sociedad, dedicándose -ha reiterado- a la exageración y mentira permanentes», para luego cuando se demuestre que todo lo que ha vaticinado no concuerda con la realidad, no pedir perdón, como ya ocurrió, ha recordado, «cuando vaticinó una campaña de vacunación que duraría más de 6 años y luego se vacunó en 6 meses».
Dicho esto, ha señalado que «ahora estamos viendo cómo se insulta al presidente de Castilla-La Mancha por la presión asistencial que viene derivada de los picos de gripe en los últimos días, pero después, cuando se solucione gracias a los profesionales de la sanidad regional, pues después tampoco pedirá perdón».
En este punto, Zamora ha ido más allá al afirmar que el PP regional «estaría encantado con otra pandemia, pese al sufrimiento que esto conllevaría en la sociedad castellanomanchega para intentar seguir exagerando y seguir insultando al Gobierno de Emiliano García-Page».
Y ha remarcado: «no todo vale, el Partido Popular de Paco Núñez debe salir de esa oposición, la más radical desleal de todas las oposiciones que tienen los gobiernos autonómicos de toda España, porque es incapaz de plantear siquiera soluciones factibles o viables para los ciudadanos a los que dice representar».
Zamora ha afeado también al PP el «hacer un debate político permanente con asuntos tan sensibles como son los derivados de la sanidad y la presión asistencial» y ha asegurado: «las mascarillas no tienen ideología, no son de izquierdas ni de derechas».
Y ha abogado «por dejar que sean los expertos, los profesionales los que tomen las decisiones», dado que para lo que están los políticos es «para invertir en la mejora de los servicios públicos, que es lo que ha hecho el Gobierno de Castilla-La Mancha con la sanidad».
En este sentido, ha concluido que, en el tema de las mascarillas, «el Gobierno de Castilla-La Mancha está a lo que digan los expertos y profesionales, en el seno de la Comisión Nacional de Salud Pública», y que hasta ahora el Ejecutivo regional «ha hecho sus apreciaciones de lo que considera más positivo para resolver esta situación, pero se encomienda a las decisiones que se tomen en el seno de los expertos y profesionales de la sanidad a nivel nacional».