La deuda de Castilla-La Mancha alcanzará el 36,3%

La deuda de Castilla-La Mancha alcanzará el 36,3% en 2021, lo que supune el 0,4% del PIB, según las previsiones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).

Según señala la AIReF, el aumento del stock de deuda pública legado de la crisis de la COVID-19, sumado a un elevado nivel de partida y al previsible deterioro del saldo fiscal de los próximos años, sitúan la sostenibilidad financiera de Castilla-La Mancha en una posición de mayor vulnerabilidad.

Como consecuencia de la anterior crisis financiera la ratio de deuda sobre el PIB aumentó 32 puntos desde 2007 en la región, estabilizándose en valores ligeramente superiores al 35 por ciento en los años previos al estallido de la pandemia. La evolución del PIB y del saldo fiscal ligado a la crisis sanitaria proyectan un ligero incremento de la ratio en los próximos años, retrasando el proceso de desapalancamiento y aumentado el riesgo de sostenibilidad de las finanzas públicas.

Bajo los supuestos de un escenario normativo10, donde se proyecta un deterioro del saldo primario para 2022 y una corrección del mismo a partir de ese año, la AIReF calcula una reducción de la ratio de deuda de 15,1 puntos de PIB en los próximos 15 años, alcanzando el nivel previo a la pandemia en el año 2022.

Bajo los mismos supuestos la reducción para el conjunto del subsector se cifra en 9,4 puntos. En ambos casos el crecimiento económico será el factor determinante en la disminución de la deuda. Bajo el escenario normativo se proyecta que alcanzar el límite de referencia del 13% requerirá casi tres décadas.

En contraste con los escenarios proyectados por la AIReF previos a la crisis donde nivel del 13% se alcanzaba en torno al año 2042, no se proyecta alcanzar dicho límite antes del año 2047 aun manteniendo un ligero superávit presupuestario, mientras que para el total del subsector se alcanzaría en el 2044.

Un análisis de sensibilidad indica que una de subida de tipos de interés de 100 p.b. supondría un aumento acumulado en la carga financiera de 3,7 puntos en 15 años. Por el contrario, un escenario que implique un mayor crecimiento potencial de la economía de 0,5 p.p. contribuiría a la reducción de la ratio de deuda de 2 puntos adicionales en el mismo periodo.

DATOS NACIONALES

La AIReF ha indicado este martes que durante el primer trimestre del año la deuda pública ha seguido creciendo con intensidad, sumando 47.293 millones de euros, hasta alcanzar los 1,393 billones, lo que supone ya el 125,2% del PIB, probablemente el «techo» del endeudamiento público en el corto plazo.

Esto ha supuesto un incremento de la ratio de deuda de 5,3 puntos respecto al cierre de 2020, alcanzando un nuevo máximo y situándola por encima del 125% del PIB.

Sin embargo, destaca que el rebote de la actividad económica esperado en los próximos trimestres indica que «posiblemente se haya alcanzado un techo en el corto plazo».

En 2020, la ratio española de deuda sobre PIB se situó en el 119,9%, lo que supone un incremento de 24,4 puntos respecto al nivel del año anterior.

La fuerte caída del PIB, denominador de la ratio, contribuyó con 10,5 puntos de este aumento, mientras que el déficit público sumó otros 11 puntos.

En el medio plazo, bajo las previsiones macro-fiscales elaboradas por AIReF, se proyecta una disminución en la ratio de deuda sobre PIB de 7,6 puntos para el año 2024, momento en que la ratio de deuda se situaría en el 112,4%.

El rebote esperado de la actividad económica impulsada por el Plan de Recuperación Transformación y Resiliencia (PRTR), la mejoría del componente cíclico del saldo público y la paulatina desaparición de las medidas de emergencia relacionadas con la pandemia permiten proyectar esta reducción en la ratio de deuda, según destaca el organismo.

En este sentido, alerta de que a falta de un plan de consolidación a medio plazo, el elevado crecimiento económico estimado para los próximos años será el principal factor en la reducción y estabilización de la ratio de deuda.

Por otro lado, el entorno de bajos tipos de interés ayudará a la contención de la ratio de deuda, mientras que los amplios déficits primarios proyectados en el periodo seguirán empujando en la dirección opuesta.

DISEÑAR PLANES DE CONSOLIDACIÓN No obstante, advierte de que el elevado nivel de deuda pública pone en situación de «gran vulnerabilidad» la sostenibilidad de las finanzas públicas», y añade que estas cifras tan altas implican que, cuando se haya superado la crisis, deberán diseñarse planes de consolidación que generen una reducción sostenida de la ratio de deuda hasta niveles «más prudentes».

Así, afirma que la expectativa de un entorno duradero de bajos tipos de interés ofrece un mayor margen de maniobra en el diseño de la estrategia de consolidación y permiten abordar la vuelta al equilibrio presupuestario «de una manera gradual y no lesiva para el crecimiento».

Según sus estimaciones, el mantenimiento de un déficit estructural similar al de 2024, esto es, entre el 3,5 y 4,5% del PIB, estabilizaría la ratio de deuda en niveles entre el 110 y 130% del PIB.

UNA DÉCADA PARA VOLVER A LOS NIVELES PRECRISIS Por ello, la AIReF sostiene que una reducción gradual y sostenida del déficit público hacia el equilibrio estructural generaría una senda de reducción de la ratio de deuda, situándola en los niveles previos a la pandemia a lo largo de la próxima década.

No obstante, indica que dado el alto nivel de endeudamiento, un repunte de los tipos de interés puede generar «rápidamente» una dinámica creciente de la ratio, que para no volverse insostenible debería ser compensada con ajustes fiscales adicionales.

REDUCCIÓN DE LA DEUDA AUTONÓMICA En cuanto a la deuda regional, las previsiones macro-fiscales elaboradas por AIReF proyectan una reducción acumulada en la ratio de deuda regional de 1,6 puntos de PIB para el año 2021, situándose la ratio del subsector para ese año en el 25,5%.

El elevado crecimiento económico estimado para los próximos años será el principal factor en la reducción y estabilización de la ratio de deuda regional.

En contraposición, se prevé un deterioro importante del saldo autonómico en 2022, que llevaría a una necesidad de financiación superior a la existente antes de la crisis.

Igualmente, las previsiones de la AIReF muestran una disminución de la ratio de deuda desigual en las distintas CCAA.

Así, la Comunidad Valenciana, Islas Baleares y Región de Murcia serían los territorios que más verían crecer su deuda en 2021 en relación con 2019, desde unos niveles previos ya de por sí elevados.

En los próximos años se prevé que tanto País Vasco como Canarias se sitúen en el nivel de referencia del 13%, mientras que Madrid y Navarra estarían en valores cercanos a ese nivel.

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